Existe una escena en AMOUR en donde uno de los
protagonistas platica sobre una película que vio hace mucho tiempo. Los
personajes principales son un matrimonio de avanzada edad: (los maestros de
música) Georges y Eve (Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva,
respectivamente). Entonces, Georges le está platicando a Eve sobre ese filme
que le dejó una gran impresión – en la actualidad él no recuerda mucho sobre la
cinta, solamente la gran emoción que sintió al verla y también cuando después
le contaba a alguien sobre ella.
AMOUR es una película sobre esa emoción. Si el
personaje de Trintignant sólo puede recordar ahora, como anciano, lo que el
filme lo hizo sentir, entonces Michael Haneke sólo quiere que tú (y sus
personajes) sientan algo. AMOUR no es una obra con una gran e intrigante
historia. La escena inicial muestra la conclusión de todo, lo cual obviamente
es sobre la mencionada pareja de ancianos – al parecer no mucho está pasando en
sus vidas, aparte de lo relacionado con la música, hasta que Eve comienza a
mostrar serios problemas de salud (ella sufre un infarto, de hecho, y
consecuentemente de parálisis). Obviamente sabemos que no existirá mucha
esperanza para su situación.
No creo que nada de esto que mencioné sean
spoilers, y es muy probable que ya te hayas imaginado cómo concluye la historia
de Eve. Como ya mencioné, Haneke decidió no comenzar de manera lineal – parece
que le está diciendo a la audiencia algo como “no, no les daré ningún tipo de
esperanza, y sólo quiero que sientas algo”. Y es prácticamente imposible no
hacerlo; ciertamente los actores principales son los principales responsables.
Emmanuelle Riva nos regaló una de las mejores
actuaciones del año pasado (tal vez la mejor). Es un trabajo atrevido que
muestra su gran dedicación y compromiso. El director mexicano Carlos Reygadas
dijo lo siguiente (según IMDb), cuando lo cuestionaron por la desnudez en su
cinta BATALLA EN EL CIELO:
“Todos estamos desnudos cuando nos bañamos. Al
menos dos o treces al día estamos desnudos. Y la mayoría de nosotros tenemos
sexo, una vez a la semana o más. Es algo que ocurre seguido. Pero nunca es
representado en el cine. Entonces lo normal sería cuestionar a los otros
directores sobre porqué no tienen sexo en sus filmes, en lugar de cuestionarme
a mi. Yo soy el normal”.
En AMOUR lidiamos con todo el proceso de una
enfermedad terminal: la preocupación, los deseos del paciente, los cuidados, la
desesperación, y simples actividades diarias. Y Haneke es un director tan
normal como Reygadas, por lo que si piensas que no mostrará una actividad
diaria como tomar una ducha de la manera más pura, es mejor que pienses de
nuevo. Esto forma parte de la razones para decir que Riva hizo un trabajo
grandioso y lleno de valentía.
No muchas personas están interesadas en ver la
nueva película sobre una enfermedad terminal. El tema indica que no será una
fácil experiencia, y bueno, está cinta es más difícil e impactante que la
mayoría; es casi horror puro, con material que te dejará pensando y
sorprendido, sin importar que desde el principio sabes todo.



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